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Seguro has oído hablar de la  vitamina C  dentro de la rutina de cuidado de la piel. Hoy en esta primera edición de nuestro  beauty digest,  te traigo la información básica y esencial para que aprendas un poco más sobre este ingrediente del que tanto se habla. Vamos a ello.

Si bien es cierto, incorporar la vitamina C en nuestra alimentación diaria es esencial para fortalecer las defensas y el sistema inmunológico, en este caso hablaremos de los beneficios que trae al aplicarlo directamente sobre la piel.

También conocido como ácido ascórbico, La vitamina C es un  potente antioxidante que actúa frente al envejecimiento.

Se utiliza para regenerar la piel. Además, la protección contra los factores ambientales y hace que la piel se vea más uniforme, mejora la luminosidad y la textura.

Lo que debes saber de la Vitamina C:

  • 1. Neutraliza los radicales libres:  protege a las células del estrés oxidativo, un proceso de deterioro celular.
  • 2. Es fotoprotectora:  la radiación solar es un gran generador de radicales libres, y la vitamina C tiene una acción muy importante, actúa sobre arrugas, manchas y el tono irregular de la piel.
  • 3. Favorece a la síntesis del colágeno:  el colágeno es una proteína que se encuentra en todos los tejidos y es el que se encarga de proporcionar la estructura a la piel.
  • 4. Aporta luminosidad:  funciona como despigmentante y favorece a la síntesis de la melanina.

Para que la vitamina C sea efectiva y no tire tu dinero al agua, esto debe ser:

  1. Pura (aparecer como “ácido l-ascórbico”). Si bien es cierto que la vitamina C pura es más eficaz, también puede causar irritación por lo que es mejor empezar a utilizarla en bajas concentraciones y en dosis controladas para ver como reacciona nuestra piel.
  2. De una concentración entre el 15% y 20%. Puede que haya productos con mayores concentraciones, pero nuestra piel una capacidad máxima de absorción y tiene más de un 20% se quedará en la superficie de la piel tapando los poros y no servir de nada.
  3. Tener un pH de 3,5. Si tiene un pH mayor a este, no penetrará correctamente en la piel y uno menor será muy ácido y podría causar irritación.
  4. Venir en un envase opaco. La vitamina C se oxida al estar en contacto con la luz. Si lo ves en un bote transparente, no lo compres.

Vale, entendido ¿Y ahora cómo y cuándo la usamos?

Lo ideal es emplearla después de realizar la limpieza y en tu rutina de día. De esta forma podrá aprovechar todos los beneficios de este ingrediente activo. Te recomiendo empezar de unos pocos. Primero una vez a la semana, luego dos y así ir subiendo la frecuencia evaluando como reaccionar tu piel.

Si tu piel es muy sensible, te recomiendo elegir productos con vitamina C con concentración del 5 – 10% para evitar irritación.

Recuerda: utiliza productos que sean apropiados para tu tipo de piel. Si ves que te arde o te pica mucho, deja su uso y consulta con un especialista .

¡Nos vemos en la siguiente edición!